La palabra accidente viene del latín (la antigua lengua de los romanos y de la cual surgió el español hace más de 500 años) y significa: caer sobre algo o suceder. Si algo caracteriza a los accidentes es su cualidad de inesperados e imprevisibles; si supiéramos que vamos a tener un accidente y pudiéramos evitarlo, no sería un accidente, sino un simple hecho que no conllevaría ningún riesgo.

Todos conocemos a alguien que tuvo la mala fortuna de sufrir algún evento inesperado y esto trajo consigo una serie de problemas, principalmente económicos: algún amigo que tuvo un choque en el auto y, al no tener un seguro, tuvo que desembolsar tanto las reparaciones del carro como su hospitalización; algún pariente que descubrió que tenía apendicitis de un momento a otro, y saldar la cuenta de la operación se convirtió en un sufrimiento para su círculo cercano. En ocasiones, en los accidentes se llegan a dañar propiedades ajenas y hay que reponer o repararlas; en otros casos, quizá los más preocupantes, sufrimos algún percance que nos produce heridas físicas. Esto último implica un importante gasto económico, pues las cuentas médicas y hospitalarias no son baratas.

Seguro de accidentes - Protégete ante cualquier accidente

Otra cuestión que no podemos anticipar es una enfermedad. A lo mejor en nuestro historial familiar hay antecedentes de alguna enfermedad hereditaria: diabetes, hipertensión o hasta cáncer. En este caso y como una forma de previsión, puede ser que nos practiquemos chequeos constantes, pero eso no es suficiente, cualquiera de estos males, si se complica, requiere un tratamiento largo y ser monitoreado a lo largo de toda la vida.

En México, las personas que están empleadas en alguna empresa cuentan con seguridad social, pero para todos aquellos que no tienen un patrón formal o quienes quieren protegerse todavía más ante cualquier accidente o enfermedad existen opciones de seguros que cubren estos aspectos, para que una hospitalización o un tratamiento especializado no se conviertan en una complicación y un agobio incluso mayor que el percance mismo. Para estos casos, existen diferentes empresas de seguros que ofrecen que tú elijas un plan según lo que quieres y puedes pagar —puede ser desde cincuenta pesos al mes— y según el esquema de tu seguro, te cubrren hasta cierta cantidad en caso de requerir hospitalización o tratamiento para una enfermedad a largo plazo.

Al adquirir alguna de estas opciones de seguro de accidentes y enfermedades tendrás la certeza de que, aún en esos aspectos de la vida que no podemos controlar de ninguna forma, estás prevenido y no te tocarán de improviso. Esto te ayudará a dormir más tranquilo. Contratar uno de estos seguros es un trámite sencillo, en muchos de los casos se puede realizar vía telefónica.